EL BARCO

Tu eres mi torre de arena,
si te veo tendida en la playa,
mi alma se llena de entusiasmo.

Yo era un barquito velero que te quería,
y alrededor tuyo giraba.
Tu eres la barca hermosa que en aguas de la bahía...

La sangre hervía por las venas,
y pasases diez primaveras, diez veranos,
diez otoños vuelvo a ti, después de mil lunas,
llenas de mil soles que me llenan de pasión,
ya no puedo recordar el sonar de las campanas.

De la torre de la iglesia,
ya no reflejan mis ojos ni tu estanque marinera,
Hoy vuelvo a ti y solo quiero ver tu imagen,
porque sin ti yo no veo nada.